Marcellino D'Ambrosio, Crossroads Initiative

catechetical resourses for the Catholic ChurchMarcellino D'Ambrosio, Crossroads Initiative RCIA in

the Catholic ChurchMarcellino D'Ambrosio, Crossroads Initiative adult

education in the Catholic ChurchMarcellino D'Ambrosio, Crossroads Initiative

Exploring the Catholic ChurchMarcellino D'Ambrosio, Crossroads Initiative Early

Church Fathers
Crossroads Initiatitve, a ministry of Dr. Marcellino

   D'Ambrosio        
 
 
 

Juan 3:16 y la Gracia

Dr. Marcellino D'AmbrosioJuan 3:16 y la Gracia

Cuarto domingo de Cuaresma, Ciclo B

by: Dr. Marcellino D'Ambrosio

Translated by: Miguel Carranza

 

Ticket to Heaven - John 3:16Mientras la cámara se desplaza entre la multitud durante un encuentro de football, se observan algunos aficionados levantando unos letreros. Solamente se lee en ellos “Juan 3:16”.

 

Durante años, los evangélicos protestantes han ensalzado este pequeño versículo de la Biblia como el corazón del Evangelio. En sus mentes, si solo se tiene un momento para decir algo a las personas acerca de la fe cristiana este es el trozo de la escritura que hay que citar: “Tanto amó Dios al mundo que envió a su único Hijo, para que todo aquel que crea en Él tenga vida eterna.”

 

El papa Pablo VI, en su famosa carta sobre la evangelización, confirmó que este versículo del evangelio de este domingo es verdaderamente el tema central de toda la Biblia.

 

Entonces surge la pregunta del millón de dólares: ¿Cómo puede un Dios amoroso enviar a alguien al infierno?

 

La respuesta es sencilla: Él no lo hace.

 

Efectivamente, el infierno existe. Vemos su enorme sala de espera aquí en la tierra y si observamos cuidadosamente podremos tener alguna idea de por qué sus ocupantes están sentados ahí.

 

War is Hell on Earth - John 3:16Ciertamente las guerras son el infierno en la tierra, especialmente cuando se está en el bando perdedor. Los conflictos armados siempre son horribles. En el mundo antiguo, a pesar de su poca tecnología, las guerras a menudo eran fulminantes. Cuando una ciudad se resistía al ejército conquistador se hacía un ejemplo de ella para los pueblos vecinos. Jerusalén por ejemplo, fue arrasada hasta el suelo por los babilonios. El templo de Salomón, orgullo y alegría de Israel, fue reducido a escombros de mármol. Soldados y civiles fueron asesinadas a espada y algunos pocos fueron llevados al exilio.

 

¿Acaso Dios trajo este destino infernal sobre ellos? ¡En absoluto! De hecho, les envió mensajeros para avisarles como prevenir la tragedia. Jeremías llamó a Jerusalén al arrepentimiento y a no ofrecer resistencia a los invasores. ¿Cuál fue la respuesta de Israel? Lo apresaron. Para consternación de nuestro Señor, por ser arrogantes y testarudos trajeron la destrucción sobre sus cabezas.

 

Coming out of the Shadows into the LightEl castigo eterno llega exactamente de la misma manera. Nadie está en el infierno, excepto aquellos que eligen estarlo. “Y el juicio está en que la luz vino al mundo y los hombres amaron mas las tinieblas que la luz (Juan 3:19)”. ¿Por qué nos alejaríamos de la luz? Tal vez porque no nos gusta lo que vemos emerger de las sombras. Tal vez porque no queremos que nadie más nos vea como realmente somos. Es mejor seguir con la farsa de “sentirse” buenas personas, que podemos valernos por nosotros mismos, que siempre hacemos lo correcto y merecemos que ser reconocidos y aplaudidos por Dios y los demás.

 

En el momento de nuestra muerte, la elección entre la luz y las tinieblas es terminante e irrevocable. Antes de ese momento, Dios está a la espera de que nos volvamos a Él. Él es rico en misericordia (Efesios 2:4), ilumina nuestros pecados y quebrantos no para humillarnos si no para irradiar a las alimañas que nos infectan y para limpiar nuestra piel llena de manchas. Todo lo que necesitamos es el valor para encarar la realidad sobre nosotros y regocijarnos en su misericordioso amor que nos acepta sin importar lo que somos o lo que hayamos hecho. Todo lo que necesitamos es decir “lo siento” y “gracias”. No hemos hecho nada para merecer su favor. Como nos dice la carta a los Efesios en la segunda lectura de este domingo, su gracia nos llega como un regalo puro, no merecido.

 

Pero Dios no puede darnos su misericordia si no la pedimos. Y si insistimos en “hacernos valer por nosotros mismos” el respetará nuestra petición. Jesús nos invita a participar de la recompensa de nuestro padre celestial. Por mi parte, ¡creo que mejor optaré por la misericordia en lugar de lo que YO merezco!

 

La cuaresma es una época para recordar que vivimos de la misericordia de Dios y para renovar nuestra determinación de no recibir en vano esa gracia que tan generosamente ha derramado sobre nosotros.

 

Este artículo fue publicado originalmente en “Our Sunday Visitor” como una reflexión sobre las lecturas del Cuarto Domingo de Cuaresma del ciclo litúrgico B  (2 Cro. 36:14-17, 19-23; Salmo 137:1-6; Ef. 2:4-10; Jn 3:14-21). Se reproduce aquí con permiso del autor.

 

Download, print and share!

Para descargar e imprimir “Juan 3:16 y la Gracia", Haga “click” aquí!

 

El Dr. Marcellino D’Ambrosio escribe desde Texas. Para más información sobre su peregrinaje de Año Nuevo hacia Tierra Santa o sobre sus recursos, visite www.crossroadsinitiative.com  o llame al 1.800.803.0118.

 


 Por qué ser Católico? Dr. Marcellino D'Ambrosio ¿Por Qué Ser Católico? - Marcellino D'Ambrosio - CD
La peregrinación personal de Marcellino D'Ambrosio de la fe Católica nominal de joven a una fe activa y vibrante en Cristo, y por qué él decidió quedarse en la Iglesia Católica. Disco compacto de 60 minutos.

 


Home | Site Map | Links | Privacy Policy | Contact Us | Free Newsletter | Win a CD | Calender | Donate Now!
A ministry of Crossroads Productions, Inc. + PO Box 271227 + Flower Mound, TX 75027 + 1.800.803.0118 + a 501(c)(3) tax-exempt organization.