Marcellino D'Ambrosio, Crossroads Initiative

catechetical resourses for the Catholic ChurchMarcellino D'Ambrosio, Crossroads Initiative RCIA in

the Catholic ChurchMarcellino D'Ambrosio, Crossroads Initiative adult

education in the Catholic ChurchMarcellino D'Ambrosio, Crossroads Initiative

Exploring the Catholic ChurchMarcellino D'Ambrosio, Crossroads Initiative Early

Church Fathers
Crossroads Initiatitve, a ministry of Dr. Marcellino

   D'Ambrosio        
 
 
 

Cristo Rey y el Juicio Final

Cristo Rey y el Juicio Final

Trigésimo cuarto domingo del tiempo ordinario

 

by: Dr. Marcellino D'Ambrosio

Translated by: Miguel Carranza

 

Cristo Rey y el Juicio FinalEs el último domingo del año litúrgico y es tiempo de recordar algunas cosas que a veces preferiríamos olvidar. Para comenzar, recordemos que hay una diferencia cualitativa infinita entre nosotros y Dios. Él es inmortal e infinito. Nosotros no. Cada uno de nosotros tendrá un final, pero también nuestra sociedad, nuestro mundo y aun nuestro universo.

 

Otra cosa que debemos recordar este día es que aunque Dios Hijo vino la primera vez de forma humilde y en secreto, un día regresará de manera pública y gloriosa. Si, Él es el Cordero de Dios, pero también es el León de Judá. Él quitará el pecado de todos aquellos que se lo permitan, pero también sacará a la luz todas aquellas cosas escondidas en la oscuridad e hará que todos tomen responsabilidad de las consecuencias de sus actos. Eso es lo que hace cualquier juez. Y como dice el credo, Él vendrá en gloria para juzgar a vivos y muertos.

 

Cristo Rey y el Juicio Final¿Pero cómo será el Juicio Final? ¿Bajo qué criterios seremos juzgados?

 

Solo un pasaje en el Evangelio nos da un vistazo previo de cómo será el día del Juicio Final: Mateo 25:31-46. Primero, observemos que todas las parábolas de Jesús tienen una nota coloquial al final. Siempre altera las nociones preconcebidas de casi todos, especialmente de los más religiosos del grupo, ya sean sus discípulos o los fariseos.

 

Todos esperamos que el juez condene la maldad e imponga una sentencia al culpable. Cuando pensamos en maldad, tendemos a pensar en infracciones a los derechos de los demás, tomando sus posesiones y tal vez hasta tomando sus vidas. El lenguaje que utiliza el mismo Padre Nuestro se presta a esta interpretación del pecado cuando dice “perdona nuestras ofensas”.

 

Este entendimiento del pecado es incompleto y hasta superficial. Muchas personas creen que siempre y cuando no mientan, no hagan trampa, no roben y no se metan con los demás, Dios les dará una gran recompensa.

 

Cristo Rey y el Juicio FinalLa historia del Juicio Final habla sobre estas personas “decentes”. Imaginemos su sorpresa cuando se acerquen arrogantemente al estrado del tribunal esperando elogios y lugar de eso sean enviados al castigo eterno. ¿Por qué? Porque no hicieron el bien que el amor al prójimo les mandaba. No “cometieron” ninguna ofensa, ni infracciones a la ley, ni hicieron nada destructivo. Es solo que no hicieron nada cuando estuvieron en presencia del sufrimiento. Su pecado no fue de “comisión” si no de “omisión”. Estos pecados de “omisión” son los que finalmente sellan el destino de los condenados.

 

Hay muchos mandamientos expresados en forma negativa y que comienzan con “No...”. Pero los mandamientos más importantes son los expresados en positivo. “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza y amarás a tu prójimo como a ti mismo.” Estos mandamientos requieren una disposición interior que resulta en acciones concretas. Si tienes hambre, vas a la nevera o manejas hasta un McDonald’s. Si verdaderamente amas a tu vecino y el está hambriento, no solo rezas por él y le ofreces tus simpatías (Santiago 2:15-17). Amar a Dios con todo tu corazón no significa hacerle una reverencia con respecto y seguir por nuestro camino. Amar a Dios con todo nuestro corazón significa salirnos de nuestro camino y tratar apasionadamente de servirle en todo lo que hacemos.

 

Cristo Rey y el Juicio FinalEn esta escena del Juicio Final vemos como estos dos mandamientos, estos dos amores, son realmente uno solo. Jesús nos deja claro que amar a Dios con todo el corazón se expresa amando al prójimo como a nosotros mismos. Y cuando amas al prójimo de esta manera, verdaderamente estás amando al Hijo de Dios.

 

Así que ultimadamente el Juicio es sencillo: lo principal es el amor. Y en este caso el juez es el Rey de Corazones.

 

For English - Click Here!

 

Download and Print Noah's Ark and Lent

Para descargar e imprimir “Cristo Rey y el Juicio Final", Haga “click” aquí!

 

El Dr. Marcellino D’Ambrosio escribe desde Texas. Para más información sobre su peregrinaje de Año Nuevo hacia Tierra Santa o sobre sus recursos, visite www.crossroadsinitiative.com  o llame al 1.800.803.0118.

 

Esto fue publicado originalmente en “Our Sunday Visitor” como una reflexión sobre las lecturas para el Trigésimo Cuarto Domingo del Tiempo Ordinario, la Fiesta de Cristo Rey, Ciclo Litúrgico A (Ezequiel 34:11-17; Salmo 23; 1 Corintios 15:20-28; Mateo 25:31-46). Se reproduce aquí con permiso del autor.

 


  Por qué ser Católico? Dr. Marcellino D'Ambrosio ¿Por Qué Ser Católico? - Marcellino D'Ambrosio - CD
La peregrinación personal de Marcellino D'Ambrosio de la fe Católica nominal de joven a una fe activa y vibrante en Cristo, y por qué él decidió quedarse en la Iglesia Católica. Disco compacto de 60 minutos.

 

 

Defensores Amigables Tarjetas Catolicas
Defensores Amigables estan disenadas para ayudarte a entrenar tus hijos para que nunca se alejen del amor de Dios y de la Iglesia Catolica que establecio nuestro Senor Jesucristo. Las 50 tarjetas contienen preguntas comunes que la genta hace sobre la Fe Catolica asi como respuestas cortas y faciles de entender.

 


Home | Site Map | Links | Privacy Policy | Contact Us | Free Newsletter | Win a CD | Calender | Donate Now!
A ministry of Crossroads Productions, Inc. + PO Box 271227 + Flower Mound, TX 75027 + 1.800.803.0118 + a 501(c)(3) tax-exempt organization.